domingo, 7 de noviembre de 2021

¿Qué podemos ver en la Luna?

Viendo la Luna en fase llena, nos daremos cuenta que el hemisferio norte se compone básicamente de mares de basalto y de sinus, o bahías, separados por cadenas montañosas en arco y salpicados de cráteres jóvenes. Los cráteres Copernicus, Erathostenes, Archimedes, Cassini y Aristoteles forman una línea de impactos de primer orden en dirección nordeste.

En el hemisferio sur vemos todo lo contrario. Está dominado por tierras altas brillantes, compuestas por cráteres de diversos tamaños. Un rasgo prominente lo constituye el cráter Tycho, cuyas eyecciones se extienden hasta 2.250 Km. También es destacado Rupes Recta en el Mare Nubium y una línea de cráteres dirección norte-sur de impactos destacados compuestos por: Ptolomaeus, Alphonsus, Arzachel y Purbach.


A continuación, vamos a destacar los rasgos más importantes de la superficie de la Luna:


MARÍAS


Los mares (Maria) son, en su mayoría, cráteres gigantes inundados de basalto y componen el 17% de la superficie. La lava de su interior no procede de erupciones volcánicas, sino que manó de grietas y fisuras. Se extendió de forma tranquila y fluida, cubriendo accidentes anteriores. 


Mare Imbrium (NASA)


TERRAE


Las tierras altas lunares componen la parte escarpada y craterizada del satélite. Consta principalmente de dos tipos de roca: la anortosita, rica en minerales de feldespato de colores claros que cristalizaron del océano de magma, y brechas, creadas por impactos. Las tierras altas son mucho más antiguas que los mares, pues presentan un número mucho mayor de impactos; el número de cráteres por kilómetro cuadrado puede emplearse para calcular la edad.


LACUS 


Lago en latín, son planicies de forma irregular con bordes complejos, no muy definidos, con un albedo semejante a los mares, cuya formación superficial se formó mediante flujos de lava basáltica.


Lacus Somniorum al NE del Mare Tranquilitatis (NASA)


MONS


Aunque llevan el nombre de las conocidas cordilleras de la Tierra, las montañas lunares no son productos de levantamientos de la corteza y de la erosión. Las montañas de la Luna, en su mayor parte, bordean cuencas de impactos gigantes, llenas de lava, que se crearon al principio de la historia de la Luna.



RILLES


Los accidentes geológicos lunares a modo de canales, llamados rilles o surcos, se extienden hasta cientos de kilómetros por toda la superficie. La gran mayoría se presentan en los mares lunares o en cráteres rellenos de basalto. Los datos aportados por el Apollo 15, indican que los rilles curvados representan, probablemente, antiguos tubos o canales de lava, mientras que los más rectos se deben a fallas.


Hadley Rilles (Fotografía ESA/Space X)


RUPES


‘Escarpados’ en latín, son accidentes geológicos en forma de largas lineas que parecen grandes grietas en la superficie lunar, con un lado más bajo que el otro. La longitud y la altura de estas escarpaduras son tan variados como su forma: unas son como riscos, mientras que otras tienen laderas suaves. Se considera que las rupes son el resultado de fallas en la corteza lunar. Tales fallas parecen haber sido causadas por impactos y tal vez por otras fuerzas, como efusiones de lava.


Rupes Cauchy (NASA)


SINUS


Son bahías de formación basáltica de estructura similar a la de un mare. Están separados por cadenas montañosas en arco y salpicadas de cráteres jóvenes.


Sinus Iridum (NASA)


RIMA


Son depresiones largas y anchas que se extienden por la superficie lunar, normalmente por los mares, que se asemejan a grandes canales. En la fotografía de Rupes Cauchy, arriba del cráter nos podemos encontrar con Rima Cauchy.


PALUS


Son áreas relativamente llanas e irregulares (pantanos) con aspecto grisáceo característico del terreno continental, con la característica general de tener un albedo superior a los mares.


Palus Somni en Mare Tranquilitatis (NASA)


CRÁTER


Los cráteres de impacto, que llevan nombres de astrónomos, filósofos y astronautas, entre otros, son el rasgo descollante de la superficie lunar. Fueron formados por asteroides, cometas y meteoritos que se estrellaron contra la Luna a diversas velocidades, con un promedio de unos 20 Km/s. Los cráteres están divididos en dos grupos: los cráteres sencillos son pequeños y de forma cóncava, y los complejos son mayores de 16 Km de diámetro y tienen bordes aterrazados y picos centrales. Además de éstos, nos podemos encontrar con cráteres ‘fantasma’ como los que nos podemos encontrar en la fotografía del cráter Cauchy, que son cráteres que han sido borrados, total o parcialmente por los depósitos de material que eyectaron otros impactos cercanos a él.


El brillante cráter Tycho al sur de la Luna (NASA)


Después de haber estudiado la geología lunar, algo que nos llama la atención cuando la observamos con telescopio, son los juegos de luces y sombras que se producen entre cráteres y otras formaciones, que se asemejan a objetos u otras formas curiosas. Estas ‘curiosidades’ se deben a la iluminación que recibe la Luna del Sol que cada día provoca una fase distinta, ganando o perdiendo luz según el inicio de fase llena o nueva que se encuentre. En ese cambio de fase producido por el giro de nuestro satélite alrededor de la Tierra, es donde podemos ver ese juego de luces y sombras. Donde más podemos ver es cuando se están produciendo los cuartos, pero a veces, es el mismo capricho de la naturaleza selenita la que produce estos ‘asterismos lunares’. Podéis ver algunos ejemplos visitando mis otras entradas como: La doncella de la Luna, La espada de la Luna o La X de la Luna.

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